Pedagogías/metodologías alternativas, vivas, activas, libres…

¡Hola chic@s! Esta semana ha sido un poquito más corta, ¿qué tal les sentó el día de fiesta?, ¿descansaron?, ¿celebraron Halloween o son más de Finaos?  Nosotros en Koala&Co nos mantuvimos neutrales, nada de fantasmas ni de calabazas, bastante tienen J. y D. con sus propios sustos…

Desde que empezara la segunda andadura de este blog, tengo un post en mente y pendiente. Esta entrada sobre las pedagogías/metodologías alternativas, vivas, activas, libres…

¿Qué son y porqué se llaman así?

Escribo pedagogías/metodologías porque si hacemos una búsqueda por la red las encontramos relacionadas con estos dos términos.

Son alternativas:

porque las corrientes de pensamiento que las avalan y que nombraremos más adelante, no están contempladas en la escuela convencional. Aunque es verdad, que cada vez más los maestros y maestras se interesan por complementar y mejorar su formación e incluir aspectos de estas pedagogías en en día día de sus aulas. Como ya he dicho otras veces, las ratio por aula en el sistema educativo español, hacen muy difícil la implantación de metodologías menos comunes. Esas que promueven la autonomía de los niños y niñas y que les permiten tomar partido y ser una parte activa de su propio proceso de aprendizaje. Sé de buena tinta que hay docentes que toman algunos de sus principios y los ponen en práctica. En sus aulas llenas de niños, consiguen organizarse de manera diferente obteniendo excelentes resultados.

El adjetivo alternativo puede tener, a veces, una connotación negativa. Lo impuesto tantos años nos da seguridad. Lo que «ha funcionado» durante generaciones, nos tranquiliza. Echamos la vista atrás y cualquier tiempo pasado nos parece mejor, o no tan malo… Total, a los adultos que somos ahora, no nos ha ido tan mal, ¿no?

Es frecuente ver a padres y madres quejarse de que los maestr@s no mandan deberes, o protestar porque de repente hay un momento del día en el que los niñ@s pueden elegir hacer lo que quieren, o porque les invitan a organizar una actividad de clase por ellos mism@s. Incluso hay maestr@s que de vez en cuando apartan las sillas y las mesas y convierten su aula en otra cosa…

En mi opinión hay algunas razones fundamentales que perpetúan esta connotación negativa y esta desconfianza a lo alternativo y son:

  • Las creencias y vivencias de cada adulto.
  • Las expectativas que ponemos en el niñ@ y lo que conseguirá durante y al final de su proceso educativo. Y el miedo a que no se cumplan.
  • La desinformación.

Son vivas, activas, libres:

porque respetan a los niñ@s y sus procesos evolutivos y les permiten ser los protagonistas de su propio aprendizaje. Porque les invitan a actuar libremente. L@s educadores no dirigen, acompañan y tienen en cuenta los ritmos de los niños y sus necesidades. Dan mucha importancia a la naturaleza y a las actividades a aire libre. Se establecen normas que son consensuadas con los alumn@s y se anima a los niñ@s a ser autónomos, a gestionar sus emociones, a tener sentido crítico,o a auto-disciplinarse. Los grupos de edad son heterogéneos (aunque suelen separarse por ciclos). Aprenden a través del juego o, cuando son más mayores, trabajan por proyectos en vez de anclarse a los libros de texto…

L@s educadores son guías que observan y ofrecen materiales y opciones de trabajo acordes con el momento en el que está cada niño. No hay premios ni castigos. Se tiende a una educación que abarca no solo el plano físico e intelectual, sino también el emocional, el artístico, el social…

El aprendizaje a través del juego y la creatividad son pilares fundamentales de estas filosofías educativas, así como el respeto a la voluntad de cada niñ@ para elegir lo que le apetece hacer o cómo le apetece hacerlo. Ponen más énfasis en el proceso que en el objetivo. Lo más importante es que el niñ@ experimente y aprenda de su propia experiencia.

Estas pedagogías establecen límites y también normas. El niño no hace «lo que le da la gana» y el maestro o la maestra no mira simplemente. Para poder aplicar con éxito estas metodologías hay que estudiar, observar y trabajar mucho. Y además adquirir un compromiso; para empezar, con uno mismo y para seguir con los niñ@s y sus familias.

Las más conocidas y que, además, tienen proyectos en Gran Canaria son:

Montessori.  Maria Montessori (1870-1952). En este artículo encontrarán información más detallada sobre el método y su aplicación en los diferentes ciclos.

Waldorf. Se basa en las ideas de Rudolf Steiner (1861-1925) y su pensamiento antroposófico. Pueden leer más aquí.

Reggio Emilia.  Debe su nombre a una zona del norte de Italia. Allí pusieron en marcha una red de servicios educativos, bajo la guía pedagógica de Loris Magaluzzi (1920-1944). En este documento pueden encontrar más información.

Educación al aire libre. Modelo educativo que empieza en Dinamarca en los años 50 del siglo pasado. En este enlace pueden encontrar una explicación más detallada.

Las Madre de día también son alternativas, vivas, activas y libres.

Porque no siguen las directrices de la educación infantil convencional y porque nos inspiramos y estamos formadas en alguna de las metodologías arriba mencionadas (o en alguna otra, porque ¡hay más!), pero no todas necesariamente en la misma.

En Koala&Co nos inspiramos en la filosofía de Emmi Pikler, pero todos los aspectos que tienen en común estas metodologías son la base, también, de nuestro proceder con los bebés.

¿Tú con cuál te sientes más identificad@? ¿Cuáles de las características arriba mencionadas te hubiera gustado que se hubiera dado en tu colegio o instituto?

Así, a grandes rasgos, me hubiese encantado que en el instituto me dejaran tener un papel más activo en el aula, y que me hubiesen dado más oportunidades de expresarme con las artes plásticas.

Y que alguien en el cole se las hubiera ingeniado para descubrir porqué odiaba tanto las matemáticas y aplacar ese odio, que perdura hasta hoy…