Cántame mucho

Cantar es lo más.

Todo el mundo puede hacerlo. Además, es el instrumento perfecto para interactuar con bebés. La voz humana tiene un efecto maravilloso en los niñ@s, sobre todo si cantan mamá o papá.

Mucho se ha escrito sobre los beneficios del estímulo musical en el cerebro de los niños.

Si escuchan música desde bebés, serán más inteligentes, desarrollarán no sé qué parte del hemisferio derecho y además estimularán el pensamiento lógico y matemático, entre otras muchas cosas.

No me he leído todos los estudios, por supuesto. Creo que escuchar buena música desde bebés es muy bueno para ellos. También pienso que tener contacto con algún tipo de enseñanza musical lo antes posible es maravilloso y muy enriquecedor para los niñ@s. No sé si esto potenciará sus capacidades en matemáticas, física o gramática, de lo que sí estoy segura es que les hará mucho más capaces a la hora de entender y disfrutar la propia música. Y quién sabe, a lo mejor luego se animan a tocar un instrumento o a cantar, incluso a convertir la música en su profesión. (Aquí es cuando los padres y madres se asustan un poco, porque todavía tenemos la creencia de que los músicos tienen un futuro dudoso y de penuria económica. Pero no, tranquilos, no tiene porqué ser así)

Lo que sí tengo yo comprobado, es lo bien que le sienta a los bebés que se les cante.

El mío es un estudio sin ninguna relevancia científica. Me he basado en la observación, la intuición y la empatía. Resulta que buceando en internet me he encontrado varios artículos que confirman mis conclusiones, claro que ninguno es de una revista científica, avisados quedan. Si quieren echar un vistazo pueden clicar aquíaquí o aquí.

Cantar, entre otras cosas:

1. Calma. Desde que son muy chiquitit@s la voz de mamá y de papá, les calma. Les cantamos bajito con la voz grave, melodías sencillas que son una caricia, un mimo. Cuando son más grandes les cantamos Sana Sana culito de rana si se hacen una pupa. Y aquí, cuando veo que se ponen nerviosos por algo; tienen mucha hambre o se les ha escapado el pis y se han enfadado, cantamos lo que les pasa. Tengo una melodía a la que le voy cambiando el texto según nos convenga.

2. Refuerza el vínculo del bebé con el adulto. Cuando cantamos a un bebé le miramos, lo tenemos en brazos o muy cerca y le estamos cantando solo a él o ella. Es un momento de exclusividad, de atención plena, fundamental en el desarrollo durante la primera infancia.

3. Ayuda a aprender a hablar. Las canciones que cantamos a nuestros bebés suelen ser cortas, repetitivas, con una melodía fácil y un ritmo muy concreto. El que nos escuchen y nos vean vocalizar provoca en ellos un reflejo de balbuceo, y despierta el sentido del ritmo. Más adelante les ayudará a aprender sílabas (suelen cantar los finales de cada frase de las canciones), luego palabras y más tarde frases enteras. A veces no hablan casi, pero son capaces de cantar un montón.

Además si les cantamos y les dejamos escuchar buena música, les proveeremos de un «diccionario» de melodías y esquemas rítmicos que luego ellos usaran cuando quieran. Es muy normal que usando una melodía concreta cambien el texto con las palabras que ya se saben. ¡Y encajan perfectamente en el ritmo!

4. Introduce las rutinas. Una canción para cada cosa. Para recoger, para cambiarnos el pañal, lavarnos los dientes, comer o irnos a dormir. Los bebés no tienen noción del tiempo, así que cuando me oyen cantar algo de nuestro de repertorio, ya saben lo que vamos a hacer. Anticipamos lo que va a pasar de una manera familiar y muy divertida. Cuando ya se saben la canción son ellos mismos los que se ponen a cantar si, por ejemplo, empiezan a recoger.

5. Favorece la atención, la memoria, la creatividad… Cuando cantamos a un niñ@, suele escucharnos encantad@. Lo normal es que nos pida que le cantemos lo mismo una y otra vez y que se termine aprendiendo la canción. Como dije más arriba, es normal que improvisen con un ritmo o una melodía que ya conozcan. Cuando son más grandes les ayuda a aprender vocabulario rápidamente. De hecho, cantar es fundamental para aprender un idioma nuevo, por ejemplo.

6. Les permite expresarse libremente. Y a nosotros también. Cantamos sobre todo cuando estamos muy contentos. Y si escuchamos bien a nuestr@s niñ@s podremos entender qué cantan y, a veces, porqué están tan contentos. Si reconocemos la canción, les encanta que cantemos con ello@s. Es una forma de hacerles saber que les prestamos atención y que nos gusta mucho lo que están haciendo.

Ya ven, cantar son todo ventajas. 

Pero claro, hay un cierto miedo a no cantar bien. Muchos padres y madres me lo dicen: ¡No sé cómo a mi hij@ le puede gustar que le cante, con lo mal que yo lo hago!  Y yo les digo que estoy segura de que cantan bien, que solo hay que hacerlo con cariño y sin preocuparse demasiado por si está todo afinado. Porque al final, lo importante es el momento en sí, la atención que estamos prestando, lo bien que lo estamos pasando, que lo que cantamos ya nos lo sabemos y lo podemos cantar alto y fuerte, que además bailamos y que sin darnos cuenta estamos aprendiendo.

¿Ustedes cantan a sus niñ@s? ¿Cuál es su canción favorita? ¿Recuerdan alguna melodía de cuando eran pequeñ@s?

 


4 comentarios en “Cántame mucho”

  1. Las canciones que aprendimos de niños se quedan grabadas en la memoria para siempre

    1. Si!! Gracias Tere, por leer y comentar!!

  2. Cantar nos conecta con el mundo y con todo aquello que sentimos.
    En logopedia es un recurso 100% necesario… Por lo menos yo soy un guineo, compositora y cantautora, aporreadora de instrumentos, objetos y sobre todo partes del cuerpo varios… No sólo en niños y niñas…con adultos con disfonia, afasia y alzheimer sobre todo estos dos últimos es un recurso, super valioso, sobre todo para conectar con el paciente y rehabilitar muchos aspectos alterados, ya sean cognitivos o motrices. En yoga nuestras dinámicas se apoyan de canciones 100% también. Como dices en la entrada, no me baso en evidencias científicas, me baso en las empíricas y jamás jamás pasaré un día sin cantar 😍 a todos aquellos que me rodean.

    1. ¡Qué interesante todo lo que cuentas, Aída! Además cantar es baratísimo 😉 Es el mejor estimulante para un bebé pequeñito y además es un «facilitador» de actividades y rutinas perfecto. Para mi es imprescindible, no solo para criar a mis koalillas, sino en mi en mi vida diaria. Ejercitar mi voz y usarla para expresarme completa mi felicidad.
      Gracias por leerme!
      Un abrazote 😉


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